“Es bueno dar gracias al Señor y tocar para tu nombre oh altísimo”

Hoy nuestro Colegio cumple 137 años de historia, una historia que se debe entender en tres palabras: educación, servicio y fidelidad.

Educación: Es evidente que la razón de ser de cualquier institución educativa es la formación de todas las personas que han tocado nuestra puerta con el ánimo de ser mejores seres humanos, más prósperos y capaces en el desarrollo de sus propias vidas, pero también más útiles y comprometidos con la construcción de una mejor sociedad.

Servicio: Esta historia de 137 años está enmarcada por una condición definitiva, el ánimo de servir delas hermanas de la Caridad, Dominicas de la Presentación a la sociedad de Santa Marta. Un servicio que ha sido una relación sinérgica en la que las hermanas mismas desde su vocación por el bienestar del otro y de la sociedad, no se han cansado de entregar y entregarse cada día en esta más que centenaria obra, pero al mismo tiempo en la que han recibido el apoyo y acompañamiento de una sociedad que es también una comunidad educativa en la que unos y otros se han visto enriquecidos tanto dando como recibiendo. Las hermanas han servicio entonces a la sociedad Samaria, no sólo impartiendo educación, sino dando y gastando la vida en pos de una mejor sociedad, y permitiendo que esa sociedad beneficiada, las interpele y acompañe también con sus necesidades, sus cambios y sus nuevos retos.

Fidelidad: Esta larga relación entre la Sociedad Samaria y el Colegio de la Presentación debe entenderse también en términos de una relación de Fidelidad; fidelidad para con un pueblo y fidelidad para con un ideal, la educación, fidelidad para con el mejoramiento de las condiciones de vida, fidelidad para con la preparación de líderes capaces de transformar el tejido social, fidelidad para con el ideal cristiano y humano de colaborar con la humanización de la sociedad. Pero esta fidelidad no ha encontrado su sentido y razón de ser en sí mismo; esta fidelidad viene de una vocación real y definitiva a la que las hermanas han sido llamadas por aquel que es fuente de todo bien y servicio: el Señor Jesús. Entonces, entendido el llamado de Jesús al servicio a todas las mujeres y  los hombres de buena voluntad, el espíritu de Marie Poussepin hace eco y continúa su historia al servicio del otro en nuestro Colegio, entre nuestras estudiantes que entienden a través del ejemplo y también con la oportuna instrucción y el denodado acompañamiento, que el ideal de Educación, Servicio y Fidelidad es la razón de ser y el objetivo de una gran institución como la nuestra que se resiste a caer en los avatares de la moda y el esnobismo y lucha porque desde los valores cristianos, los seres humanos sigamos siendo instrumentos de Dios para cumplir una misión en la tierra, la construcción de la civilización del Amor.

Que la fidelidad a su vocación de las hermanas y su testimonio a través de la vivencia de los consejos evangélicos sigan siendo para nosotros no sólo algo digno de admirar, sino un ejemplo digno de seguir.

Queridas hermanas, muchas gracias por estos 137 años de educación y de amor para con nuestra sociedad. Dios las siga bendiciendo.